MEANINGFUL

NO PERDÁIS DETALLE

Un croissant que te trae tu hermana para desayunar, comer ensalada de pasta los miércoles, un paseo por el Río con tu perro, poder disfrutar de un café en un barrio bonito; tener la suerte de salir a la calle y andar por donde quieras. Una película que te aporte algo nuevo, una canción que te ponga los pelos de punta. Tu coche o cualquier otro medio de transporte que te de libertad para moverte. Leer para aprender o para evadirte. Que tu hermano de 7 años te diga asegure que él siempre te querrá más. Escuchar a alguien hablar en un idioma que te encanta y sentir que quieres entender todo lo que dice. Soñar con poder viajar a aquél lugar alguna vez en tu vida. Ilusionarte por conseguir tus metas y no dejar nunca de intentarlo. Que una compañera de trabajo compre merienda para sus compañeros. Echar de menos a alguien y poder hablar un rato con él o ella porque la distancia os impide veros tanto como os gustaría. Darte cuenta de que te has vuelto a equivocar y poder contárselo a un amigo que sabes que no va a juzgarte. Decir “te quiero”, por lo menos dos o tres veces al día, poder dar un abrazo o un beso… y la lista no acabaría .

Hay pequeños momentos en cada uno de nuestros días que tienen un valor incalculable y muchas veces no sabemos dárselo.

Yo creo que en ellos reside la verdadera felicidad, así que intento poner el foco ahí y disfrutar de todas las posibilidades que me ofrece la vida constantemente.

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ACTIONS SPEAK LOUDER THAN WORDS

LA MENTE CONTRA EL SENTIR.

Y lo digo porque, normalmente, es una lucha constante en la que suele ganar la mente, la razón, el control y la cantidad de lastre que llevamos arrastrando fruto de lo que describimos como malas experiencias. Sumado, al mismo tiempo, a la cantidad de proyecciones agoreras que nos encanta pensar. Teniendo claro, por supuesto, que sabemos lo que va a pasar. Una mentira que nos encanta creer como otra cualquiera.

Es una relación un tanto rara la que se llevan estas dos partes de nosotros. Con lo fácil que es y lo mucho que lo complicamos. Pero claro ¿y si me dejo llevar y sale mal? ¿Y si ven mi vulnerabilidad? ¡Yo soy fuerte y no me dejo ningunear por nadie!… Puro ego señores.

Pero al fin y al cabo, todos necesitamos esa parte para sobrevivir en la sociedad que nos ha tocado. Así que debemos aceptarnos con ese amor propio que a algunos nos caracteriza más que a otros. Simplemente, y como siempre digo, hay que intentar vivir el aquí y el ahora y hacer las cosas desde el sentir y desde lo que nos hace ser nosotros mismos sin importar lo que vaya a pensar el de al lado.

Más que nada, porque si no, acabas pagando un precio que, a lo mejor, no puedes afrontar. Dejad de complicaros la vida, y no os arrepintáis nunca de lo que habéis hecho; en todo caso, de aquello que no hicisteis por miedo.

woody_allen_entrepreneur